martes, 23 de marzo de 2010

Mi amigo el Nacatone

Todavia recuerdo que pasabamos las horas muertas en una habitación de su casa que tenia arriba en el piso, alli veiamos los partidos de futbol que se echaban, y como no alli manteniamos todos los colegas nuestras discusiones sobre el sevilla y el betis, ademas de echarnos nuestras partiditas de cartas al cinquillo con el colega Carroña que en paz descanse.
Pero a lo que me iba a referir en concreto es que él se sentaba en una calazadora que le tenia puesta alli la madre para que estuviese un poquito mas comodo, y al brazo del sillon le tenia echa una mueca de un dedo de gorda, y era de abrir las bolsas de wacayne.

1 comentario:

David Calvo dijo...

La historia esta cada vez mejor. He visto tu comentario y te he respondido. Dale animos y muchos recuerdos al Ure.