Quizas si alguien se digna en leer estas historias que escribo de mi amigo nacatone, pensará seguramente que lo que escribo es una historia inventada por mi, pero puedo asegurar y ademas tengo los propios testigos de las historias que cuento que todos estan vivitos y coleando...
Era una tarde de verano de estas del mes de agosto, despues de la siesta cuando ya la tarde caia y empezaba a resfrescar, estabamos en su casa de la ermita, y nos decidimos a irnos al pueblo a buscar un mal pitillo que llevarse a la boca, porque se cernia por aquellos tiempos una verdadera crisis de este sector, pero buscando algun morilllo de los que se ponian a pasar, en la placita uno de mayo, nos informaron de que para comprar habia que ir a Almonte, que esta a unos 10 kilometros de aqui de Bollullos, pero el gran handicap era que ninguno de los dos teniamos carnet de conducir, aunque si teniamos el dos caballos del padre, que estaba en peores condiciones que el tucutu, amarrado con alambres el tubo de escape, sin rueda de repuesto y con menos papeles que una choza.
Nos decidimos a cogerlo e ir a Almonte por el camino, pero cuando ya habiamos avanzado un poco, menos mal que fue pronto, el dos caballos se quedó colgado en los arenales que habia en el camino, se coló hasta la panza, y tuve que bajarme para buscar algo para hacerle palanca, ya que pesaba muy poco y si lo levantabamos un poco de delante, podriamos sacarlo.
Encontré un palo de cierta grosura que me permitio meterlo debajo del coche y levantarlo un poco, pero rapidamente se rompió.
A esto ya era de noche, y en eso que escuchamos un ruido bastante raro que venia de arriba del vallado, porque nosotros estabamos en medio del camino, y a mi se me ocurrio decirle que eso era un cochino jabalí, que por esos lugares habia escuchado que habian, y sin escuchar mas nada ni mediar palabras se metio en el coche sin abrir la puerta creo, le llegaba la cagá al tobillo, y habia perdido el color amarillento por el morado fucsia.
Nos bajamos del coche para comprobar de que provenia ese ruido y fue nuestra sorpresa cuando vimos que se tartaba de un burro que estaba amarrado alli, y cuando se movia hacia este ruido fatal, que nos daba un poco de yuyu.
Tuvimos que ir de nuevo a la ermita, a casa de sus padres para recoger el land rover, o tucutu, como ya dije en otra ocasion que le llamabamos, para remolcar al dos caballos y sacarlo de alli de donde estaba atascado, cuando llegamos de nuevo eran mas de mas una de la noche, una buena hoara para intentarlo de nuevo.
miércoles, 19 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
Mi amigo el Nacatone
Soliamos ir a tomarnos una copita a la peña flamenca, que por aquellos entonces tenia cogida la repostaria el Valdayo, o hombrewalan o como le dice mi amigo el Ure la mula de Ucrania, y las juergas que nos montabamos alli eran la hostia...
Le echamos a las negritas, que son las botellas de vino peleón que ponia encima de la barra, a cada una un garbanzo, que lo teniamos de una bolsita comprada anteriormente en el puesto de Pepa, y cuando los que estaban alli bebiendo pedian una botellita de estas, esgrimiamos una sonrisa como de yo no fui, y no te digo na cuando se terminaban la botella y en la ultima copa salia el garbanzo que habiamos echado.
Pues una de esas veces, al chino lo cogio riendise uno de los que estaban alli, pero con tan mala fortuna de que este era "Juanito el Pinto", viejo marica este con un arte que es para deskojonarse, y empezó a meterse con el chino diciendole que era el mas feo que habia alli, que parecia que tenia la tiricia con la cara amarilla, y que tenia los ojos como dos plomazos en una viena de pan.
Este se alteró tanto que fue a darle con una silla en la cabeza al maricón, pero rapidamente salimos en su ayuda y le quitamos la silla que pretendia estamparle en la cabeza, y el otro aprovechando la confusion le dio un tiron del chandal al chino y le bajo la parte de abajo, quedandose este en calzoncillos alli enmedio, y siendo el hazmereir de cuantos estabamos.
Le echamos a las negritas, que son las botellas de vino peleón que ponia encima de la barra, a cada una un garbanzo, que lo teniamos de una bolsita comprada anteriormente en el puesto de Pepa, y cuando los que estaban alli bebiendo pedian una botellita de estas, esgrimiamos una sonrisa como de yo no fui, y no te digo na cuando se terminaban la botella y en la ultima copa salia el garbanzo que habiamos echado.
Pues una de esas veces, al chino lo cogio riendise uno de los que estaban alli, pero con tan mala fortuna de que este era "Juanito el Pinto", viejo marica este con un arte que es para deskojonarse, y empezó a meterse con el chino diciendole que era el mas feo que habia alli, que parecia que tenia la tiricia con la cara amarilla, y que tenia los ojos como dos plomazos en una viena de pan.
Este se alteró tanto que fue a darle con una silla en la cabeza al maricón, pero rapidamente salimos en su ayuda y le quitamos la silla que pretendia estamparle en la cabeza, y el otro aprovechando la confusion le dio un tiron del chandal al chino y le bajo la parte de abajo, quedandose este en calzoncillos alli enmedio, y siendo el hazmereir de cuantos estabamos.
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